1. Transparente: es prácticamente invisible, no notarán que lo llevas y no habrá problemas de llagas ni roces provocados por alambres que sobresalen ni braquets que rozan.

2. Extraible: no es fijo, te lo puedes quitar tu mismo para

  • Comer: por lo tanto no necesitas cambiar tu alimentación como con los braquets.
  • Cepillarte los dientes: con los braquets necesitas más tiempo y esfuerzo para cepillarte los dientes mientras que con Invisalign es igual que si no llevaras nada. Puedes utilizar el hilo dental con facilidad. 

3. No retiene placa bacteriana mientras que con los braquets se puede acumular dicha placa en el aparato y alrededor del mismo pues exige mayor detalle en la limpieza, existiendo riesgo de descalcificaciones si no se tiene una correcta higiene.

4. El riesgo de inflamación de encías no aumenta con Invisalign mientras que con los braquets debido a la placa bacteriana, puede aparecer gingivitis o en pacientes con enfermedad periodontal agravarla.

5. Las visitas al ortodoncista serán más cortas que con los braquets, más espaciadas no hay urgencias que te hagan ir a la consulta de manera improvisada.

6. Dispondrás de tu tiempo y podrás disfrutarlo en otras actividades.

7. Podrás ver en el software en 3D el plan de tratamiento realizado por nosotros y comentar distintos aspectos del mismo antes de que sea aceptado.